Investigan red nacional de pedofilia a raíz del caso de la nena de Aguaray que fue “abandonada” en el Hospital de Ushuaia
La causa se desdobló en dos: por un lado se investigará el abuso sexual y por el otro el delito de trata de personas.
SALTA.-Según publicó el Diario El Tribuno de Salta en su edición digital del domingo 22 del corriente mes, el juez de Instrucción Nelson Aramayo, quien tenía a su cargo el proceso por la sustracción de la nena de Aguaray que meses atrás fuera llevada por un matrimonio de profesionales de Ushuaia hacia esa ciudad patagónica, pasó las actuaciones a la Justicia federal, al considerar que el caso se enmarca en la trata de personas.
La Justicia federal deberá determinar si se aboca a la instrucción. En este caso, la División de Trata de Personas de la Policía de la Provincia se haría cargo de las actuaciones que hasta el momento estuvieron en manos de la Brigada de Investigaciones de Tartagal.
Por el hecho se encuentran detenidos Carlos Padilla, un mediano empresario de Tartagal; Norma Sabala, la abuela de la menor, y la abogada Mercedes Calderón, apropiadora de la nena.
Aramayo, sin embargo, seguirá actuando en una causa paralela por abuso sexual agravado en la que se encuentra como imputado Carlos Padilla, pareja de la abuela de la pequeña.
La nena, que en el mes de septiembre fue recuperada en Ushuaia luego de un confuso episodio que en un primer momento fue interpretado por las autoridades judiciales del sur como un caso más de violencia intrafamiliar, permanece bajo la protección del Estado.
La pequeña no fue devuelta a su madre biológica, quien había autorizado que la criatura fuera llevada por la abogada, Mercedes Calderón, y su esposo, el ingeniero Eduardo Liendo, hacia el sur del país.
La mujer aún permanece detenida en la causa que ahora pasó al ámbito federal.
El inicio de la causa
Las investigaciones se iniciaron en agosto cuando la nena fue abandonada en un hospital de la ciudad de Ushuaia por sus apropiadores, con signos de haber sido víctima de una brutal golpiza.
En el sur, dos jueces de personas y familia penal tomaron intervención en el hecho y cuando las investigaciones fueron giradas hacia Tartagal, el juez Fernando Mariscal Astigueta ordenó la detención de Carlos Padilla, un mediano empresario tartagalense que presta servicios en varias empresas de hidrocarburos; de su pareja; de la abuela paterna de la nena, Norma Sabala; y de la abogada sureña Mercedes Calderón, quien habría tenido intenciones de llevarse a otros niños de familias humildes de la zona del norte provincial.
Las actuaciones pasaron luego al juez Nelson Aramayo, quien instruyó dos causas por apropiación de menores en contra de los tres detenidos y por abuso sexual agravado, en contra de Padilla.
Pero el magistrado, al realizar una evaluación del tema, consideró que se enmarca dentro de un caso de trata de personas, cuya competencia pertenece a la Justicia federal.
Las actuaciones ya fueron remitidas al fiscal federal de Orán, José Luis Bruno, según lo confirmó el defensor oficial de menores Juan José Andreu.
El relato que cambió todo
La nena, cuya identidad se mantiene en estricta reserva y a quien la Justicia podría cambiarle el nombre para preservarla por tan aberrante delito del que fue víctima, fue quien -mediante cámara Gesell- dio detalles terribles.
Dijo que en su condición había otros nenes a quienes se les tomaban fotografías desnudos y que luego "se veían en la compu".
La pequeña contó además que durante los meses de invierno (fue llevada de Aguaray la primera semana de agosto) "los otros chiquitos y yo estábamos en una casa muy grande que tenía muchas estrellas en la entrada. Afuera había nieve pero adentro era calentito", relató la inocente criatura.
A causa de estas revelaciones, los investigadores no descartan que los niños hayan estado retenidos en un hotel 4 o 5 estrellas, en algún lugar del sur del país.
Según las investigaciones, ése era el sitio donde los pequeños eran sometidos sexualmente, por lo que se supone que están implicadas personas de gran poder adquisitivo.
Más detalles aberrantes
Uno de los datos que más impactó en los funcionarios judiciales y en los investigadores que siguen lo que podría ser el primer caso descubierto sobre trata de menores del norte argentino fue el que dio la niña cuando se refirió a los abusos de los que era objeto y al nivel de perversión de quienes la sometían. "Había un padre (al parecer un sacerdote) que venía a casa de Mercedes (la abogada sureña detenida en Tartagal ) y yo me tenía que confesar para que Dios me perdone los pecados. Pero él me decía que tenía que contarle todo lo que me hacían esos hombres. Después que le contaba el cura me decía que estaba perdonada y que yo era otra vez un angelito".
Coincidentemente, la abogada Calderón en su declaración refirió que a su vivienda, y por considerarse "una cristiana practicante y comprometida", solía concurrir frecuentemente un sacerdote amigo de la familia que hablaba con la nena porque, a su entender "estaba perturbada por lo que Padilla le había hecho". La mujer nunca explicó por qué, al sospechar que la nena de la cual se había apropiado había sufrido abusos sexuales, no denunció el hecho ante la Justicia.
Procedimiento frustrado
Fuentes de la Brigada de Investigaciones revelaron su indignación con un funcionario del Poder Judicial, quien le habría advertido a Padilla que se iba a realizar un allanamiento, en la primera semana de la investigación, en una de sus propiedades.
"Teníamos que secuestrar las computadoras de este hombre porque teníamos el dato de que desde allí mandaba fotos de la nena. Pero este funcionario le avisó y cuando llegamos los sorprendidos fuimos nosotros: ‘¿Ustedes son los de la Brigada que vienen a buscar computadoras?’, preguntó la persona que nos abrió la puerta". El investigador reveló que el lugar estaba vacío y "limpio".
Funcionarios judiciales y policiales no dejan de mostrarse indignados por el hecho y, en ese sentido, el segundo jefe de la Policía de la Provincia, Mario Paz, quien fue el primero en revelar que la nena había sufrido abusos sexuales, manifestó por una radio local que en la medida que la investigación progrese "ustedes (los tartagalenses) se van a sorprender por la cantidad de gente muy conocida que está involucrada en este hecho aberrante".















